sábado, 20 de diciembre de 2008

En Bélgica - Última parte

Fin de semana - Nivel 2

Con menos gente inscripta, el curso de nivel 2 se hizo en la casa de Mieke. Recientemente han construido un dojo con técnicas naturales (simil Gaia pero a la europea... con arquitecto, por ejemplo) y ahí se dieron las clases.

El dojo de reojo

Los destacados del fin de semana: conocer a Sigrid, cocinar con Henk nuevamente, confirmar que la propuesta de la escuela de Bélgica es mucho más coherente, comer rico riquísimo y seguir aprendiendo.

Últimos días

El lunes conocí a Ellis-Anne: una belga que estuvo en la Argentina hace unos años y se quedó enamorada del país. Se enteró que yo estaba en lo de Mieke por un amigo que está asistiendo al curso y quiso contactarme para conversar. Tiene ganas de radicarse en la Argentina.

Cuando me dijo que su viaje era más bien espiritual, que le dijeron que en Argentina hay chamanes y que quiere conocerlos me dije: "¿Yo qué dato puedo aportarle a esta mina??!!?" Pero claro... no es secreto que yo vengo transitando caminos misticoides hace un rato largo y de repente, después de unos minutos de rascarme la cabeza, resultó que ¡tengo un montón de conocidos que pueden darle datos!!! Así que ella estaba muy agradecida y yo, sorprendida.

El martes: almuerzo de despedida con Henk en Antwerp, caminata larga y fría por la ciudad; y cena con Mieke y Henk en EL restaurant macrobiótico. Pub post-cena, nueva caminata y despedida. Qué rara la sensación de no saber si vas a volver a ver a un amigo alguna vez en tu vida...

Cullinan - El restaurant MB

Al día siguiente me dediqué al jardín. Resulta que nunca jamás durante todo el otoño se habían barrido las hojas y ¡menudo pastiche se había hecho con la humedad! Así que rastrillo en mano, me pasé toooooda la tarde juntando hojas. El jardín quedó precioso, mi espalda medio resentida pero mi corazón contento.

El jardín post-rastrillada

Y el último día, Jan (el marido de Mieke) me sorprendió con un tratamiento de shiatsu de regalo. Fue maravilloso, de una delicadeza e intensidad inesperada. Impresionante cómo a veces lo sutil cala más hondo que lo grosero. Los que han hecho osteopatía (o shiatsu mismo para el caso) saben de lo que hablo.

Para rematar, un paseíto por el bosque y vista de afuera de la abadía donde hacen la cerveza Westmalle. ¿Alguien sabe cómo se dice "brewery" en castellano?

Abadía
Bosque

Y además...

El laboratorio

El desván
Mi dormitorio


Yo pasándola muy mal en el sauna infrarrojo

miércoles, 17 de diciembre de 2008

En Bélgica - Segunda parte

Rosas, verdes y amarillas

Como parte del study-work programme, hice de sombra de Mieke. Y eso me llevó a P.A.R.T.S., la escuela de danzas de Bruselas. Ahí sirven un almuerzo macrobiótico para los alumnos, que lo reciben con reacciones bastante dispares: están aquellos que se deleitan y los que comen menos de la mitad del plato.

La propuesta es bastante integral ya que a Anne Teresa De Keersmaeker le interesa que aquellos que vayan a formar parte de Rosas, la compañía de danzas asociada que dirige, tengan un estilo de vida compatible con la MB. Entonces los alumnos tienen clases de filosofía, de cocina y shiatsu. Se les explican los por qués y antes de llegar a la escuela saben en lo que se están metiendo. Pero bue... No a todos les cabe.

Mieke cocinando para el batallón
Los platos casi terminados
El menú en dos dimensiones
El menú en tres dimensiones... Bah, digamos...
Otro plato

Para mí la experiencia fue fabulosa: asistí en la cocina Juanita-style preparando comida para más de 60 personas, caminé por los pasillos y espié a los bailarines mientras hacían ballet, yoga, improvisaciones, danza contemporánea, me sumé a un grupo para las clases de shiatsu con Jan (el marido de Mieke) y -al margen de que me sentí un flan comparada con esos pendejos fibrosos y atléticos- disfruté de dar y recibir los masajitos, me alojé en la casa de uno de los estudiantes y charlamos hasta tarde con vinito francés de por medio y, el súmmum, fue ir a ver una de las presentaaciones de los estudiantes... Im-po-si-ble describirlo, una pieza de una belleza tan mágica que me erizo de recordarlo. Hay fotos y videos... ¡a granel!





Ritmo y saborrrrrr

Merece un apartado especial el haber tenido la oportunidad de acompañar a Jan a otra clase de shiatsu en una academia de danzas (Ritmo) donde enseñan flamenco, salsa, belly-dance y... ¡tango! Y claro, eso no es gran sorpresa... En Europa es raro el lugar en donde NO se baila tango.

Lo maravilloso fue que estaban bailando tango el día mismísmo que yo estuve ahí... Y, les digo, ¡me hubiera quedado toda la noche mirando la clase!!! ¿Cómo explicarlo? Sepan que este relato implica una lucha interna entre mi ángel y mi demonio: el ángel dice: "Apreciá, valorá, agradecé"; el demonio dice: "Juaaaaaaaa, juaaaaaa, juaaaaa, juaaaaa". Les digo que la batalla la gana el demonio.



Vremde bis

Volví a Vremde para la segunda semana del curso de nivel 1. Las clases, más o menos igual de entretenidas e intersantes. La gente, igual de macanuda. El descubrimiento fue estar a 10 minutos del campo. El regalo, dos mediodías soleados y no muy fríos que me permitieron recorrer la zona después del almuerzo.












viernes, 12 de diciembre de 2008

En Bélgica - Primera parte

Primeros días

Llegué a Westmalle a mitad de semana. Viaje corto: casi como ir desde Caballito a Adrogué un día de accidente ferroviario: 2 horitas y media. Me esperaba Henk, bañado y planchado, listo para hacerme la gamba hasta que pasara Mieke a buscarme.

Fue una semana corta y rara. Medio que al principio ¡no entendía nada!! Venía del KI, donde todo es prolijo y ordenadito, y uno sabe exactamente qué va a estar haciendo a las 3 de la tarde el martes. Y caí acá, donde la palabra "quilombo" queda chica.

Así que así anduve... un poco siguiendo el ritmo que iba marcando Mieke y otro poco resistiendo y enojándome (para adentro) por no poder manejar mis horarios ¡ni sentirme dueña de mi vida casi! Ahora visto a la distancia, me doy cuenta de la exageración. No voy a entrar en explicaciones MB aburridísimas, pero en definitiva es todo parte del mismo proceso de curación, si se quiere.

Durante esos días, conocí a dos cocineros (uno francés y otra holandesa) que trabajan para un centro budista en francia donde cocinan para ¡400 personas!!! Fue una pena que el francés no hablara inglés (o que yo no hable francés) porque no pudimos comunicarnos. Era gracioso porque cada vez que nos cruzábamos hacíamos el intento de entablar una conversación, pero era tremendamente frustrante.

Por otra parte, también participé esa semana de los preparativos para el primer fin de semana del curso de cocina de nivel 1. Así que hice algunas cosas como acomodar carpetas, pesar porotos aduki para vender fraccionados, acomodar bártulos en el auto para llevar hasta Vremde, etc.

El fin de semana participé del curso. ¡Y me voló la cabeza!!!! A ver... para que entiendan... el curso es en flamenco... sí, fla-men-co... Y sin embargo, lo disfruté tantísimo... Hay que decirlo: los belgas del lado de acá tienen toda la onda. Va a parecer tonto pero se ríen, hacen preguntas, hablan entre ellos, ¡muestran entusiasmo! La verdad, después de la experiencia holandesa, una alegría. Tan buena onda que siempre encontré alguien que estuviera dispuesto a traducirme la clase.

Ese sábado se casó Vale y el domingo nevó generosamente.
Vista desde mi dormitorio.

¡Descannnnnnnsé!

El lunes fue día de descanso así que aproveché para ir al pueblo. Linda caminata de 20 minutos, pero aún frío casi helando. Y, ¡ups!, casi llegando al "centro" fui testigo de un desfile de... ¡tanques de guerra!! Parece que van de paso al puerto y que el destino es ¿Uruguay?? Che, ¿seguirán cabreados los yoruguas por lo de Botnia?? Brr...

Los tanques...

El pueblo

Vremde

Volví por dos días al centro salesiano donde se hacen los cursos para asistir a Henk en la cocina. ¡Un flash!!

Como todo genio, Henk está totalmente loco. Verlo trabajar es un placer tortuoso: corre por la cocina, saca el tempura de la freidora, pone agua para sopa, busca los bowls para el postre, con una mano corta brócoli y con el índice de la otra mano me señala lo que hay que poner en el fuego, habla solo (porque quiere hablar con alguien inteligente, diría mi viejo) y, de repente, ¡EUREKA! Visualizó el menú, le cierran los ingredientes, lo convencen los colores y ya puede trabajar más relajado.

Sin darme cuenta, me pasé tres horas tratando de seguirle el paso a este lunático. Y voilà!





miércoles, 3 de diciembre de 2008

Treintaycuatro

Regalos varios, sorpresas al por mayor

Quién hubiera dicho que estando a 12 mil km de distancia de la mayoría de mis afectos iba a recibir, además de las docenas de e-mails y saludos en FB que me alegraron el día, llamados...

- Mamá, primero que nadie.
- Papá, atrás por sólo 5 minutos.
- ¡Mi tía Porota!!!! Nunca nunca nunca hubiera imaginado que me iba a llamar...
- Mi tía Luisa, otra sorpresota...
- Cynthia y Anita, genias totales... sabrosísimo escucharles la voz.
- Carito, de Puerto Rico a Bélgica non stop.
- Manito, instigado por mí... pero igual vale.
- Y mamá y papá nuevamente.

Recibí regalos también. Lindo, ¿no?

- Una cerveza Westmalle de parte de mi amigo Bram. Desde Burma me dijo: "Tomate una a mi salud!" y, obediente como soy, así lo hice.

- Un link sobre Tarot que está en construcción de parte de Ezequiel, amigo del alma, tarólogo de lujo... http://tarotmarsella.foroactivo.com.es/index.htm

- Unos hermosos dibujos de Ceci, siempre creando, ella... ¡Qué honor tenerla como amiga!

- Y, ejem, un viajecito de fin de semana de parte de mamá y papá... ¡A Gent!!

Cumplir años en Gent

Llegué a Gent a la tarde temprano, hice contacto con mi anfitrión benefactor y allá partí a recorrer la ciudad.

Primera parada: Stedelijk Museum Voor Actuele Kunst, el Museo Municipal de Arte Contemporáneo, donde hicieron de cuenta que era menor de 26 para que pagara sólo 1 euro la entrada.

Además de esa gentileza, conocí a Marcel Broodthaers.

"Visual Tower", Marcel Broodthaers

Nací a las 17.35 hs. en Stuttgart, Alemania. Lo cual significa que, a excepción del año que festejé en Erlangen, siempre estuve en el otro hemisferio en mi aniversario. Así que esta vez, nuevamente en el hemisferio de origen, hice una breve meditación a la hora exacta en que nací: me acordé de mis padres, los imaginé en ese momento, me imaginé a mí, llorando claro... Y luego caí en la cuenta, como todos los años, de que si cumplí 34 quiere decir que comienzo a vivir los 35. Y ahí el globo se pinchó... Y necesité una nueva dosis de arte contemporáneo para subir el ánimo.

Por la noche, luego de cenar temprano a la europea, salí a caminar por la ciudad -vestidita y maquillada para la ocasión- a la búsqueda de un bar donde tomar algo. Caminé, caminé, caminé... Y la calle muerta... Nada, che...



Hasta que detecté un grupete de 4 hombres de mi edad aprox caminando a paso certero con destino a algún lugar. Y entonces, ¡los seguí!!! ¡Y qué radar tengo! Terminé en el mejor bar del mundo, tomando cerveza, escuchando música y conversando con un Flamenco que podría haber sido porteño por el chamuyo. Además el bar sí que tenía un nombre muy apropiado.


Día 1 de mis 35, amaneció nublado y lluvioso. Ideal para recorrer más museos. Así que estuve en el Provinciaal Cultuurcentrum Caermersklooster -el centro cultural provincial del Convento de los Padres Carmelitas- donde pude disfrutar de una retrospectiva de Harold Lloyd y sus fotos de Marilyn. ¡Geniales! También me shoqueé con la muestra de Eric Standaert, "Glans en Duister".
Marilyn por Harold Lloyd.
Harold Lloyd

Además pasé por el Museo de Historia de la Ciudad. Vi los viejos negocios remosados á-la-siglo-XV y bla, bla, bla. Pero lo más bonito de todo, todo, todo fue encontrar a esta maravilla de persona, que es docente y en su tiempo libre construye títeres y hace obras para niños:




Luego almuerzo y perder el mapa, pero seguir el rumbo. Té con una buena chorrada de impresiones en el diario y a ver la última de Woody.

Fin de fiesta: nueva rotation por la noche Gentiana.

Día 3, Design Museum Gent. No tenía pensado recorrerlo. Lo había descartado de plano en mi planteo inicial de la visita a Gent, pero bueno... me estoy poniendo más flexible. ¡Por suerte! Miren lo que encontré:
Muestra de la firma Demeyere que se dedica hace 100 años a hacer... ¡cacerolas!!! Bellísimas cacerolas, además. Acá las pavas:

Sandwich veggie antes de partir:

Y por supuesto, la ciudad. Pequeña Gent. Dulce Gent. Hermosa Gent...